¿Las mascarillas? En la sección de complementos

No todo tenía que ser malo en esta pandemia. A ver… sin malinterpretarme: una pandemia no es una cosa buena, y bajo ningún concepto justifica los beneficios surgidos de la misma. Cada día me acuerdo una o dos veces de que ya llevamos 50 mil muertos.

Pero el mismo refranero lo dice: no hay mal que por bien no venga. No hay situación mala, por catastrófica que sea, de la que no se pueda extraer algo. Cuanto menos, aprender de un mal ejemplo para evitar repetir en el futuro.

Esta pandemia ha ayudado a concienciar sobre el efecto perjudicial del ser humano sobre el planeta en forma de contaminación. Creo que vamos a ver una explosión del sector de los vehículos eléctricos, por ejemplo. Como también va a haber una vuelta a lo rural (esto se está viendo ya en las compraventas de viviendas).

Una noticia que vimos de venir en junio era que la gripe iba a tener poca incidencia este año. La vimos de venir porque era lo que estaba pasando en Australia. Las medidas de prevención de la Covid19, es decir, higiene de manos, mascarilla y distancia social, coinciden con ser las mismas precauciones que debemos tomar si queremos evitar contagiarnos de gripe.

Pues efectivamente: estamos en plena campaña de gripe y apenas tenemos 4 casos detectados en toda España. Cuatro en toda España. Para entender el contexto de esta cifra, el año pasado por estas fechas teníamos 386 casos. Y aunque aún no hemos entrado en lo que sería el pico de gripe de este año, ya se puede intuir que la incidencia de este año va a ser realmente baja.

¿Puede ser esto otra cosa buena que podemos aprender de esta experiencia? Tal vez sería interesante que, una vez vacunados de covid y dando por superada la crisis sanitaria, la mascarilla siga siendo un elemento de uso cotidiano, al menos en los meses de noviembre a febrero; al menos en lugares cerrados como el transporte público o los lugares de trabajo.

Ya no sólo por evitar las molestias individuales de contagiarnos de una enfermedad. También por evitar la propagación de una enfermedad que mata, sobre todo a personas mayores. Y también por ejercer un uso eficiente de los recursos públicos en materia de sanidad. Aquí tendrán que ser las autoridades competentes las que eduquen en materia de prevención. Aunque suele ser una materia en la que suspenden casi todas.