Abonados a la relevancia

Ciudadanos está muerto. Está muerto pero abre telediarios. Está muerto pero es portada de periódicos. Está muerto pero consigue Trending Topics todas las semanas. Ciudadanos está muerto pero, como el Cid, aun muerto sigue ganando batallas.

Ciudadanos está muerto, pero cada decisión que toma, allí donde es gobierno, afecta día tras día a gran cantidad de colectivos. A personas que, muchas veces sin percibirlo, gracias a Ciudadanos mejoran en su calidad de vida, en sus condiciones laborales, en su bienestar.

Gracias al partido liberal, más de 12 mil autónomos malagueños han percibido más de 16 millones de euros en ayudas; más de 228 mil empleados de ayuda a la dependencia han visto incrementado su sueldo un 12%; los abogados y procuradores del turno de oficio han pasado a cobrar sus minutas en un plazo de poco más de un mes; artistas y creadores malagueños han recibido subvenciones o han sido contratados para eventos en el año en el que los eventos se tuvieron que detener por culpa de la pandemia. Muertos como estamos somos capaces de conseguir que los últimos presupuestos de Andalucía sean los que más dinero han destinado en toda su historia a contratar profesores o personal sanitario.

El resto de partidos están vivos. O más bien SON unos vivos. Dedican su tiempo a bailarle el agua al nacionalismo; a manipular televisiones públicas; a colarse en las listas de vacunación del covid; o a hacer la danza de la gamba en un prostíbulo. Y a vivir que son dos días. Todo eso, por cierto, pagado con dinero público. Con tu dinero. El que has pagado con el argumento de que “es para el bien común”.

Ciudadanos está muerto, o eso es lo que muchos quisieran. Pero obvian una cosa: aún existe en nuestro país una enorme bolsa de votantes, hartos del bipartidismo, hartos de las mamandurrias de los rojos y los azules, votantes que necesitan de una opción política digna, a los que puedan votar porque quieren, y no porque sean ‘el mal menor’. Ciudadanos está condenado a ser relevante porque todavía son miles los españoles que no se sienten identificados ni con los ERTEs ni con la Gürtel; ni con los nacionalistas ni con los españolazos; y mucho menos con los bolivarianos.

Por ellos, por todos esos para los que todavía somos relevantes, seguiremos, como el Cid, ganando muertos todas las batallas que se nos pongan por delante. El Cid que 1000 años después de muerto es parte de la actualidad.

A esos que nos matan a diario: “los muertos que vos matáis gozan de buena salud”.